¡Ese es tuyo!... Y ESTE ES DEL CARNICERO




La señora le dice a su marido:
"¿Te vas ya? Necesito que me des dinero para comprar leche a los niños..."
El hombre la lleva frente a un espejo grande, saca un billete de 100 dólares y le dice:
"¿Ves este billete en el espejo?
— SÍ, contesta ella.
— ¡Ese billete es tuyo! Este que tengo en la mano es mío..."
Y se fue...
Otra vez pasó lo mismo. Nunca le dejaba dinero y siempre hacía lo del espejo.
Un día, el hombre llega a casa y encuentra la mesa llena de cosas ricas: quesos, jamones... Todo bien surtido. Sorprendido, le pregunta a su mujer:
"¿De dónde salió todo esto?"
La mujer lo lleva al espejo, se sube el vestido, se baja la ropa interior y le dice:
"¿Ves eso en el espejo?
— Sí, responde el hombre.
— ¡Ese es tuyo!... Y ESTE ES DEL CARNICERO... "