Iba un viejito por el bosque cuando escuchó a sus pies una débil voz. Se agachó y descubrió que quien le hablaba era una ranita

 



🐸 Iba un viejito por el bosque cuando escuchó a sus pies una débil voz.  

Se agachó y descubrió que quien le hablaba era una ranita:  


👸 —Soy una princesa hermosa, erótica y sensual, diestra en todos los placeres de la carne y el amor. La reina mala, envidiosa de mis encantos, me convirtió en rana, pero si me das un beso, volveré a ser quien era y te daré todos los goces y deleites que mi voluptuoso temperamento y mi ardiente cuerpo pueden producir.  


🤔 El viejito levanta la rana y se la echa en el bolsillo.  


🐸 Asoma la cabeza la ranita y le pregunta muy desconcertada:  

—¿Qué? ¿No me vas a besar?  


😏 —¡No! —respondió el viejecito—.  

A mi edad es más divertido tener una rana que habla, ¡que una maniática sexual!