👔 Un hombre ya maduro contrató a una secretaria. Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa.
📝 Un día, mientras tomaba dictado, notó que su jefe tenía la bragueta abierta.
Terminó el dictado y se dispuso a salir de la oficina cuando, antes de cerrar la puerta, dijo:
—Por cierto, señor, la puerta de su cuartel está abierta.
🤔 El hombre no entendió el comentario; no obstante, al poco rato se dio cuenta de que el cierre de sus pantalones estaba abajo.
😏 Al hombre le hizo gracia la manera en que su secretaria se había referido al pequeño incidente y decidió aprovechar la oportunidad para coquetear un poco, por lo que la llamó a su oficina:
—Dígame, señorita, cuando vio que la puerta de mi cuartel estaba abierta, ¿por casualidad no vio también a un soldado en posición de firme?
😅 —¡Oh, no, señor! Lo único que vi fue un veterano de guerra sin fuerzas, echado entre dos viejas mochilas de campaña.