🛏️ Fui a desayunar sabiendo que mi esposa estaría contenta y me diría "Feliz Cumpleaños", y quizás hasta hubiera un regalo para mí, pero ella ni siquiera me dio los buenos días.
🤔 Yo dije para mis adentros: bueno, quizás mis hijos se acuerden. Pero vinieron a desayunar y no me dijeron ni una sola palabra.
😞 Cuando fui a mi oficina me sentía totalmente deprimido y en el camino iba pensando: ni siquiera el perro se mostró agradecido. ¡Vaya manera de celebrar mi cumpleaños, a mi familia le importo un rábano!
📞 Al entrar en mi despacho, mi secretaria Lucía me dijo:
💬 - ¡Buenos días, jefe, feliz cumpleaños!
😊 Ahí empecé a sentirme un poco mejor, al menos ella se acordaba.
📋 Después de innumerables reuniones y telefonazos, ya cerca de las dos de la tarde, entró Lucía y me dijo:
☀️ - ¡Sabes, hace un día precioso y además es tu cumpleaños! ¿Qué tal si vamos a comer?
🙂 Yo dije:
Esta es la mejor cosa que he oído en todo el día!
🍽️ Así que nos fuimos y en vez de ir a comer al lugar acostumbrado, fuimos a un sitio más tranquilo y discreto.
🥂 Comimos y nos tomamos varias copas. La comida estuvo deliciosa y nos divertimos bastante.
🚗 De regreso a la oficina, ella dijo:
🏠 - Te invito a mi casa, donde te puedes tomar la penúltima copa o lo que quieras.
🎵 Una vez en su apartamento puso música suave (por cierto, una de mis piezas preferidas), la luz tenue y me dijo de la manera más prometedora:
🛏️ - Si no te molesta, voy al dormitorio a cambiarme y a ponerme algo más cómodo. Ahora regreso...
😏 Yo la dejé ir, pues la situación no me molestaba en absoluto.
🚪 Ella entró en su habitación cerrando la puerta a su paso, y a los seis minutos regresó con un gran pastel de cumpleaños, seguida de mi esposa, mis hijos y algunos empleados de la oficina, todos ellos cantando:
🎶 - ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
😳 Y allí estaba yo, desnud000 en el salón, con los calcetines puestos... 🧦😂
