En medio de la clase, Jaimito levanta la mano y le dice al profesor:
En medio de la clase, Jaimito levanta la mano y le dice al profesor:
—Profe, ¿le puedo hacer una pregunta de lógica pura?
—A ver, Jaimito, sorpréndeme.
—¿Cómo mete un elefante en un refrigerador?
El profesor, pensando en fórmulas de fÃsica, responde:
—Eso es imposible, Jaimito. Las leyes del volumen y la masa...
—¡Nada de eso, profe! —lo interrumpe—. Es facilÃsimo: abre la puerta, mete al elefante y cierra la puerta. Punto.
El profesor rueda los ojos.
—A ver, tengo otra —sigue Jaimito—. ¿Cómo mete a un burro en el refrigerador?
El profesor sonrÃe, creyendo que ya entendió el juego:
—¡Ah, muy fácil! Abro la puerta, meto al burro y cierro la puerta.
—¡Cero, profe! —grita Jaimito—. ¡Primero tiene que abrir la puerta, sacar al elefante, meter al burro y luego cerrar la puerta! FÃjese en los detalles.
El profesor ya se está calentando.
—A ver, listillo, ya basta.
—Una más, profe, nomás una. El Rey León hace una fiesta de cumpleaños e invita a todos los animales del mundo. Todos van, excepto uno. ¿Cuál faltó?
El profesor lo piensa:
—Pues supongo que la gacela, por miedo a que se la coman.
—¡Falso! Faltó el burro, profe, ¡porque todavÃa lo tiene encerrado en el refrigerador!
La clase entera se rÃe. El profesor, rojo de coraje, le grita:
—¡Me estás tomando el pelo, muchacho!
—¡No se enoje, profe, la última y ya! —dice Jaimito rápidamente—. Tiene que cruzar un rÃo infestadÃsimo de cocodrilos asesinos y no hay puentes ni lanchas. ¿Cómo le hace?
El profesor cruza los brazos, triunfante:
—¡Me rindo! Es imposible cruzarlo sin morir.
—¡Ay, profe, usted no pone atención! —suspira Jaimito—. ¡Se cruza nadando tranquilamente! ¡Si todos los cocodrilos están en la fiesta de cumpleaños del león!