Un grupo de hombres estaba en el sauna de un club, cuando de repente, un celular que estaba sobre uno de los bancos de madera empieza a sonar. Uno de los hombres atiende:
—¿Hola?
—¿Querido?
—¿Querida?
—¿Estás en el sauna?
—Sí.
—Estoy en frente, en el shopping con un visón magnífico... ¡hermoso! ¿Puedo comprarlo?
—¿Y cuánto cuesta?
—1500 dólares nada más...
—Bueno, está bien, cómpralo si tanto te gusta.
—Ahhh... y acabo de pasar por un concesionario Mercedes y vi el último modelo. Es fantástico. Hablé con el vendedor y me dijo que nos hace precio de amigo... y como tenemos que cambiar el BMW que compramos el año pasado...
—¿Y cuánto es el precio de amigo?
—Mi amor, son sólo 60000 dólares...
—Bueno, como tenemos dinero para gastar... OK, pero por ese precio lo quiero con todos los opcionales.
—Y escuchame... antes de cortar... otra cosita...
—¿Qué?
—Hoy a la mañana pasé en frente de la inmobiliaria y vi que la casa que vimos el año pasado está en venta. ¿Te acordás? Aquella con piscina y jardín, completamente aislada enfrente de aquella playa magnífica.
—¿Y cuánto están pidiendo?
—Solamente 450000 dólares... increíble, ¿no?
—Bueno, como no tenemos todavía muchas casas, podés comprarla. Pero pagá máximo 420000 dólares, ¿OK?
—OK mi amor... Gracias... ¡bye! ¡Te quiero!
—Chau... yo también...
Después de cortar, el hombre se dirige al grupo de amigos y grita:
—¿De quién es este celular?