🛏️ La señora, medio dormida en su cama, escucha cuando llega su marido del trabajo y siente cómo él la acaricia suavemente, casi de manera furtiva, como recorriendo suavemente la periferia de su cuerpo. Ella siente cómo su cuerpo reacciona inmediatamente a las caricias. El marido toma sus manos y las recoge, mete una de sus manos por su espalda y llega atrevidamente hasta sus redondeces.
🔥 En este momento, la señora está que arde, jadeante y deseosa. Entonces, sus piernas son abruptamente levantadas. La mujer siente que la pasión perdida por años ha regresado y le encanta sentir cómo su hombre apoya sobre ella todo su peso. La enerva sentir en su nuca el aliento cálido de su marido. Ella se prepara, levanta las caderas, separa y flexiona sus piernas y se dispone a ser tomada, cuando de pronto su marido suelta sus piernas, gira sobre sí mismo y se acomoda en su lado de la cama.
😳 La mujer, asombrada y respirando hondamente, pregunta:
—¿Qué pasó?
😏 Él responde:
—Ya.
😤 —¿Ya qué, grandísimo cabrón?
😅 —Ya duérmete, mi cielo. Ya encontré el control remoto.